miércoles, 20 de febrero de 2008
|CHAMPIONS LEAGUE - OCTAVOS DE FINAL |
Tres goles y poco más
Jugar bien al fútbol no lo es todo como se pudo ver ayer en el choque entre Roma y Real Madrid. Un equipo blanco bien plantado desde el primer minuto, con un Robben impresionante que se iba una y otra vez de los laterales romanos, se adelantó en el 8 de la primera parte con un gol de Raúl, de pícaro, como es él, desviando un disparo de Guti.
La Roma no sabía como defenderse del aluvión blanco encarnado en el extremo holandés que, buena noticia para los blancos, ha vuelto por sus fueros y demuestra que está al nivel de los grandes en la posición como Leo Messi o Cristiano Ronaldo (bueno, lo reconozco, igual estoy hablando muy alto).
Tres goles y poco más
La Roma no sabía como defenderse del aluvión blanco encarnado en el extremo holandés que, buena noticia para los blancos, ha vuelto por sus fueros y demuestra que está al nivel de los grandes en la posición como Leo Messi o Cristiano Ronaldo (bueno, lo reconozco, igual estoy hablando muy alto).









